viernes, 25 de febrero de 2011

ANÁLISIS DE LA PELÍCULA

PRIMAVERA, VERANO, OTOÑO, INVIERNO... Y PRIMAVERA
DIRECCIÓN:                Kim Ki - duk
GUIÓN:                        Kim Ki - duk
AÑO:                           2003
PAÍS:                           Corea del Sur
DURACIÓN:                 103 min.
El nuevo trabajo del director coreano es un precioso cuento taoísta que nos transporta a un mundo de ico-nografía oriental, en el que las puertas aisladas en el vacío, el agua en todas sus formas, los árboles y los animales enmarcan la historia de un aprendizaje que se desarrolla en las cuatro estaciones de la vida y cuyo mensaje es muy claro: el deseo de posesión lleva en sí mismo la destrucción de lo que más quieres.
Nadie es inmune al poder de las estaciones ni a su ciclo anual de nacimiento, crecimiento y decaimiento. Ni siquiera los dos monjes que comparten una ermita flotante rodeada de montañas. A la vez que las esta-ciones se suceden, todos y cada uno de los aspectos de su vida son infun-didos y vividos muy intensamente.
Esto les hará experimentar momentos de gran espiritualidad y misticismo y otros más movidos y trágicos. Ellos, al igual que todo ser humano, son incapaces de evitar los avatares de la vi-da, los deseos, el sufri-miento y las pasiones.

Bajo la atenta mirada del monje anciano, uno mucho más joven experimenta la pérdida de la inocen-cia, con la llegada de una mujer a su particular mundo de paz y tranquili-dad.
La mujer despertará en el joven sentimientos hasta ahora totalmente desconocidos como el amor, los celos, la obsesión, el precio de la salva-ción y la sabiduría obtenida a través de la experiencia.

ANÁLISIS DE LA PELÍCULA

LA DILIGENCIA
DIRECCIÓN:                John Ford
GUIÓN:                       Dudley Nichols
AÑO:                           1939
PAÍS:                           Estados Unidos
El filme narra el viaje de una diligencia por el desierto de Arizona, territorio plagado de apaches con el mítico Gerónimo al frente. Nueve personas centran el desarrollo de la acción, los seis pasajeros, el conductor, un escolta y un fugitivo de la justicia, constituyendo una metáfora de la sociedad ya que encontramos a varios de los tipos que la pueblan: El sheriff, el prófugo, el tahúr, el banquero, el médico alcohólico, el viajante, la dama, la chica de mala reputación y el conductor de la diligencia. Dichos personajes constituirán la base de los futuros westerns, puesto que su aparición en los mismos será muy común.

John Ford optó al Oscar a la mejor dirección, galardón que le arrebató en última instancia Victor Fleming. Thomas Mitchell ganó el Oscar al mejor actor secundario, por su modélico papel de médico borrachín. La diligencia fue premiada con un segundo Oscar al acompañamiento musical, melodías extraídas de canciones típicas del folklore americano.



La Diligencia supone además la fulgurante aparición de John Wayne, aunque los títulos de crédito estuviesen coronados por Claire Trevor. Wayne había destacado ya en numerosos títulos de menor renombre y Ford confió en él para el papel de Ringo Kid, el pistolero vengador. Junto al cowboy por excelencia también dio el salto Yakima Canutt, doble de John Wayne en un sinfín de películas. La Diligencia es el génesis de la sociedad Wayne-Ford que tantas obras de calidad reportaría al cine americano.

ANÁLISIS DE LA PELÍCULA

RATAS, RATONES Y RATEROS


DIRIGIDA: Sebastián Cordero
ESCRITA: Sebastián Cordero
PAÍS: Ecuador
AÑO: 1999
Salvador es un adolescente que se ha vuelto experto en hurtos callejeros junto a unos compañeros, pero todo se ve trastocado por la llegada de su primo Ángel, un ex convicto en problemas.

Ratas, ratones, rateros muestra el mundo de los pequeños delincuentes en una ciudad ecuatoriana. Fiel reflejo sobre la pérdida de la inocencia, a través de la historia de un joven que pierde las pocas cosas que tenían sentido en su vida.


“La naturaleza ha hecho al hombre feliz y bueno –nos enseñaba Rousseau-, pero la sociedad lo deprava y lo hace miserable”.

En ese juego de violencia se suman varios personajes, dos primos, uno de la sierra, Salvador, que vive con su padre y abuela inválida en el Sur de Quito; viene a visitarlo su primo de la costa, Ángel, drogadicto y ladrón, que cometió un crimen en Guayaquil y está requerido por la ley.


Ángel pide colaboración a su prima de clase alta, Carolina. Quien a su vez le solicita la droga que le sería comprometido conseguir a ella. Es una historia desenfrenada que emboscará a todos en un espiral de violencia y muerte, donde siempre estará presente Ángel, el detonante de todo.

Es el punto de despegada final de Salvador, un viaje de descubrimiento pero sin retorno. El mundo de la droga hace que el deseo de un momento de placer que lo aleje de la realidad lo valga todo; y una vez que culmina ese placer se necesita más para no hacer tan insoportable la sola existencia de vivir, o sobrevivir.


La esencia de los ratones es esa, cuidarse entre sí y defecar, pero sólo un poco, a los demás. Las ratas amenazan a la ley, pero también saben sus debilidades, sus corrupciones; pero ellos están del lado de las ratas, y lo asumen resignadamente aunque sean capaces de todo, pero se saben ratas.

jueves, 24 de febrero de 2011

ANÁLISIS DE LA PELÍCULA

LOS ABRAZOS ROTOS
DIRECCIÓN:                Pedro Almodóvar


PAÍS:                           España

AÑO:                           2009

En "Los abrazos rotos" se confrontan el Almodóvar un punto frívolo, cómico y desatado de la post Movida infiltrado en la ficción a colación de ese desmadradísimo remake dentro de la película de la legendaria "Mujeres al borde de un ataque de nervios" y éste otro a cuyo alumbramiento asistimos en estos últimos años, entre Oscar e incontables reconocimientos universales. Un cineasta eminente que conquista en la madurez el derecho para brindar cara a cara con los gigantes del séptimo arte.


Por un lado emerge la sombra gigantesca de Rossellini a dos niveles: conscientemente, a través de la intrusión en la trama de las desgarradoras imágenes del abrazo milenario entre los amantes rescatados bajo el muro volcánico que escondía las ruinas de Pompeya, uno de los momentos de mayor intensidad dramática de "Te querré siempre", e inconscientemente en la recreación siquiera anecdótica del paraíso de cráteres y cenizas volcánicas de "Stromboli", que emerge aquí en las dunas lunares de Lanzarote. Pero hay más, Los abrazos rotos escenifica una disociación en la personalidad artística de Almodóvar.



Al fin y al cabo no es sino la historia de un cineasta ciego que quiere seguir haciendo cine desde la oscuridad. Al fin y al cabo es cine que reflexiona sobre la propia naturaleza del cine, cine dentro del cine, un exorcismo de madurez en el que Almodóvar se disecciona a sí mismo en el laberinto de sus propias imágenes, en la encrucijada de sus propios anhelos como escultor de imágenes.


Rossellini sí, pero también brinda el manchego universal con Fellini (el de "8 y 1/2") o, por ejemplo, con Wenders (el de "El estado de las cosas"), entre otros incontables ensayistas lúcidos del cine dentro de sí mismo.

En ese sentido "Los abrazos rotos" es una de las películas más ambiciosas y personales de Almodóvar. Detrás de ese exuberante juego de formas que esconde veneración casi religiosa por el melodrama clásico, por el cine negro sin impurezas, por el gran misterio ético y estético del cine norteamericano, late un apasionante conflicto entre el cineasta del presente y aquel otro del pasado. Y es con la definición visual de ese conflicto que cuaja en el director de "Volver" una madurez orgullosa.


El Almodóvar de entonces no tiene cabida en el hoy. Las canas han pulido la superficie imperfecta y localista de su cine otorgándole una dimensión atemporal, de ahora y siempre. Ya no necesita volver sobre sus propios pasos o parasitar su propio pasado para coleccionar elogios.

ANÁLISIS DE LA PELÍCULA


AMORES PERROS
PRODUCCIÓN:            Alejandro González Iñárritu; productores ejecutivos: Francisco González                                                              Compeán y Martha Sosa Elizondo
DIRECCIÓN:                Alejandro González Iñárritu
GUION:                       Guillermo Arriaga
DURACIÓN:                 147 min.

Amores perros se basa en tres historias anudadas accidentalmente el pulso bestial y fascinante de la Ciudad de México, ese laboratorio millonario en almas del cuarto mundo, esa perrera de hombres de todos los pelajes y las razas a los que no les queda otro remedio que defenderse a mordiscos.
Y lo hace sin censurar dureza y sangre, pero también sin transigir en ningún momento con el espectáculo gratuito del dolor, sin exhibir ni regodearse; con el aliento sobrecogedor del mejor documental poético, pero sin la obscena complacencia del show reality, tan importado y tan de moda en las televisiones latinoamericanas. Y es capaz de apuntar y luego apuntalar en un final memorable un sutil discurso ético que metonímicamente pone al descubierto la frágil razón cobarde de los que están detrás, de los que planifican y ordenan la violencia desde la pulcra impunidad de sus despachos.
Puede resultar tentador trazar ciertos lazos de parentesco formal entre este primer filme de González Iñárritu y la orgiástica revisión del thriller que practica Quentin Tarantino. Algunas escenas de Amores perros apuntan (intencionadamente o no) al brutal universo simbólico de películas como Reservoir Dogs o Pulp Fiction. Pero lo que en Tarantino es aséptica disección de un género y, a fin de cuentas, divertimento, aquí es exploración antropológica, sin miedo a sacar conclusiones y comprometer un juicio.
De los tres excelentes relatos independientes que enlaza la película, el del medio (el que protagoniza la española Goya Toledo) es quizá el que encaja con más dificultad y el que se desarrolla con justificaciones más forzadas en el complejo puzzle que plantea Amores perros, pero por encima de algún equilibrio narrativo el episodio se sostiene y acaba por revelar una aportación imprescindible al mensaje del conjunto: la miseria no es patrimonio de una clase social determinada.


ANÁLISIS DE LA PELÍCULA


NOSFERATU
PRODUCCIÓN:            Michael Gruskoff
                                    Werner Herzog
DIRECCIÓN:                Werner Herzog
PAIS:                           Alemania
AÑO:                           1979
DURACIÓN:                 107 min.

El solitario Conde queda fascinado por un pequeño retrato de Lucy y acepta inmediatamente comprar la propiedad ofrecida por Harker en Wismar. Durante su visita en el castillo, Harker sufre una serie de encuentros oníricos con el Conde. Simultáneamente, Lucy se ve atormentada en Wismar por imágenes catastróficas y maléficas. Por otra parte, Renfield, es admitido a un sanatorio mental tras haber mordido a una vaca y desarrollar un misterioso tipo de psicosis.

Harker, horrorizado, descubre al Conde durmiendo en un féretro, confirmándose así las sospechas de que Drácula es en realidad, un vampiro. Esa misma noche, el Conde parte hacia Wismar llevando consigo un número de ataúdes llenos de la tierra maldita que necesita para realizar su vampírico descanso.



Harker se encuentra atrapado en el castillo e intenta escapar a través de una ventana con una cuerda. La cuerda está hecha de sábanas y resulta no ser lo suficientemente fuerte. Harker cae y sufre varias heridas. Se despierta en un hospital en un estado febril hablando sobre «ataúdes negros» por lo que los doctores asumen que su estado está afectando su salud mental.

Entre tanto, Drácula y sus féretros, viajan a Wismar en barco. Los tripulantes del barco van muriendo o desaparecen sistemáticamente a manos del vampiro. Sin embargo, la tripulación cree que las muertes son debidas a la aparición de la peste: nosferatu significa agente transmisor de enfermedades, el que trae la peste.


Cuando Harker regresa finalmente a Wismar, muestra síntomas de una enfermedad irremediable y parece no reconocer a su esposa Lucy. Ella tiene un encuentro con el solitario Conde. Éste, desesperado y condenado a la inmortalidad, demanda que Lucy le dé un poco del amor que ella siente gratuitamente por Harker. Para desesperación del Conde, Lucy se niega.

Una vez que Lucy descubre la verdadera razón por la que la muerte asola Wismar, intenta avisar a sus conciudadanos. Sin embargo, éstos le prestan poca atención. Así, Lucy decide destruir a Drácula ella sola. Para esto, Lucy atrae al vampiro a su dormitorio para que él beba su sangre. Esto le costará a Lucy su vida.


La belleza y pureza de Lucy distrae al conde, que no oye el canto del gallo, y muere con los primeros rayos del sol. Van Helsing descubre el victorioso cadáver de Lucy y remata al conde clavándole una estaca en el corazón. En un inquietante giro final, Harker resurge de su misteriosa enfermedad convertido en un vampiro y organiza el arresto de Van Helsing. Harker es visto por última vez a lomos de su caballo afirmando enigmáticamente que aun le queda mucho por hacer.

ANÁLISIS DE LA PELÍCULA

MONSTER
DIRECCIÓN Y GUION:            Patty Jenkins
NACIONALIDAD:                    USA – Alemania
Las dos actrices principales, Charlize Theron y Christina Ricci hacen unas interpretaciones muy diferentes, pero ambas muy intensas. La primera interpreta a una mujer dura, con una mala vida y llena de odio por todo el mundo y por si misma; la segunda a una lesbiana algo reprimida por su familia, tímida e insegura. Sin embargo estos dos personajes tan diferentes conectan según se conocen, pues ambas encuentran aquello que buscan: comprensión, cariño y alguien que se preocupe por ellas por una vez.
Después de haber visto a la Theron en muchas películas luciendo figura, verla aquí con el maquillaje que la desfigura y en las escenas en que está un poco ligerita de ropa comprobar los kilos de más que tiene y ese pelo horrible, introduce a esta guapa actriz en ese grupo de actores que lo dan todo para caracterizar a un personaje.

Esto tiene un lado positivo y uno negativo. En la parte buena, es una caracterización impresionante y viendo al personaje real el parecido está muy conseguido. Claro que también parece excesivo. Si es tan importante el físico, sería más fácil escoger a una actriz que se pareciera más y no a una en las antípodas a la que hay que embadurnar de maquillaje y prótesis.
De cualquier forma, gracias a este jugoso personaje, a su caracterización, su interpretación y el dinero que la propia Theron ha puesto como productora de este film, la rubia sudafricana ha conseguido el primer Oscar de su carrera, por lo que dará como bien invertido el dinero y el tiempo que ha gastado.

El personaje real en el que está basada la película es Aileen Wuornos, la mayor asesina en serie de la historia de los Estados Unidos, condenada a muerte y ejecutada en Octubre del 2002.