viernes, 25 de febrero de 2011

ANÁLISIS DE LA PELÍCULA


ALIEN Y EL OCTAVO PASAJERO
DIRECCIÓN:                Ridley Scott
GUIÓN:                        Dan O´Bannon
AÑO:                           1979
PAÍS:                           Estados Unidos
DURACIÓN:                 125 min.
El capitán Dallas, el oficial ejecutivo Kane y la navegadora Lambert salen a la superficie del planetoide a investigar el origen de la señal, mientras que el suboficial Ellen Ripley, Ash y los ingenieros Brett y Parker se quedan en la nave para monitorizarlos y hacer reparaciones.

Dallas, Kane y Lambert descubren que la señal viene de lo que parece ser una nave espacial alienígena varada hace tiempo. Dentro encuentran los restos fosilizados de un gran alienígeno sentado en la silla del piloto, con un boquete en su abdomen perforado desde adentro hacia afuera.


Mientras tanto, Ripley ordena a "Madre" una minuciosa decodificación binaria de la transmisión para su correcta reinterpretación y, durante la actividad, Ripley se percata de que es una señal de advertencia y no de socorro como hizo pensar "Madre". Dentro de la nave alienígena, Kane descubre una enorme cámara llena de numerosos huevos, uno de los cuales libera una criatura que se adhiere a su casco, rompiendo su visor y dejándolo inconsciente.

Dallas y Lambert lo llevan hasta la Nostromo, donde Ash les permite entrar desaconsejando el protocolo de cuarentena propuesto por Ripley. Allí intentan arrancar a la criatura del rostro de Kane, descubriendo que su sangre es extremadamente corrosiva. Finalmente, la criatura se desprende por sí sola y cae muerta. Con la nave reparada, la tripulación despega, acopla el remolque y emprende el viaje hacia la Tierra.

Kane despierta aparentemente ileso, pero durante una comida antes de entrar en hipersueño comienza a asfixiarse convulsamente hasta que un ser emerge violentamente de su pecho, matándolo y ocultándose en la nave. Al no tener armas convencionales, la tripulación intenta localizar y capturar a la criatura con sensores de movimiento, armas de electrochoque y lanzallamas. Brett sigue al gato de la tripulación, llamado Jones, hasta una sala en la que encuentra a la ya desarrollada criatura, que lo ataca antes de desaparecer por los conductos de ventilación de la nave.

Dallas entra en los conductos con la intención de forzar al alienígena a entrar en una esclusa donde pueda ser expulsado al espacio, pero el ser le tiende una emboscada. Lambert, moribundo, implora a la tripulación restante que escapen en una lanzadera, pero Ripley, siguiente al mando, lo deniega, alegando que la lanzadera no aguantaría a cuatro personas. Accediendo al ordenador de la nave, Ripley descubre que Ash recibió las órdenes de llevar la nave hasta su corporación propietaria con el alienígena dentro, a expensas de lo que le pudiese ocurrir a la tripulación.


Ash la ataca, pero Parker interviene y le golpea con un extintor, arrancando de cuajo su cabeza y demostrando que Ash es un androide. Antes de ser incinerado, Ash notifica que los restantes tripulantes no sobrevivirán. Más tarde, éstos idean un plan para activar el sistema de autodestrucción de la Nostromo y escapar en la lanzadera, pero Lambert y Parker son asesinados por la criatura mientras van a por los suministros necesarios para ello.

ANÁLISIS DE LA PELÍCULA

2001 UNA ODISEA EN EL ESPACIO
DIRECCIÓN:                 Stanley Kubrick
GUIÓN:                        Stanley Kubrick, Arthur C.  Clarke
AÑO:                            1968
PAÍS:                            El Reino Unido, Estados Unidos
DURACIÓN:                 114 min.
Es el Pleistoceno, los simios, animales inferiores, comen de los escasos recursos alimenticios que la naturaleza les ofrece. Otros animales dominan la Tierra, como los leopardos.

Un extraño monolito alerta al grupo de simios. Más aún, se trata del inicio de una nueva era. La luz de la inteligencia asoma en las mentes de aquellas primitivas criaturas. Acaban de descubrir un arma, que marcará como ninguna otra herramienta el inicio de su dominación sobre el resto de las especies bajo cuyo yugo estaba sometidos.

Cuatro millones de años después el hombre posee estaciones en el espacio y en la Luna. Una nave espacial se dirige a la base lunar. En ella viaja un norteamericano, presidente del Consejo Nacional de Astronáutica. La razón de su viaje es sumamente importante: Se ha encontrado un cuerpo extraño en la Luna.


Se trata de un monolito de naturaleza desconocida. Pero repentinamente, a los primeros indicios de luz solar en la superficie del monolito tras ser liberado de su enterramiento bajo la superficie lunar, el extraño objeto parece despertar de su letargo e inicia un zumbido que se corresponde con una emisión de ondas cuyo destino está en las inmediaciones de Júpiter.


18 meses después la nave se dirige hacia dicho lugar del espacio. A bordo hay dos tripulantes humanos, tres hibernados y un ordenador de última generación cuyo cometido es llevar a cabo todas las tareas mecánicas del control de la nave. Pero algo sucede durante el viaje, el ordenador ha cometido un increíble error de predicción sobre una pieza de comunicación de la nave.

Este hecho, sumado a extraños indicios que los tripulantes humanos han detectado en su conducta, les lleva a tomar en consideración la opción de desconectarlo.


ANÁLISIS DE LA PELÍCULA

PRIMAVERA, VERANO, OTOÑO, INVIERNO... Y PRIMAVERA
DIRECCIÓN:                Kim Ki - duk
GUIÓN:                        Kim Ki - duk
AÑO:                           2003
PAÍS:                           Corea del Sur
DURACIÓN:                 103 min.
El nuevo trabajo del director coreano es un precioso cuento taoísta que nos transporta a un mundo de ico-nografía oriental, en el que las puertas aisladas en el vacío, el agua en todas sus formas, los árboles y los animales enmarcan la historia de un aprendizaje que se desarrolla en las cuatro estaciones de la vida y cuyo mensaje es muy claro: el deseo de posesión lleva en sí mismo la destrucción de lo que más quieres.
Nadie es inmune al poder de las estaciones ni a su ciclo anual de nacimiento, crecimiento y decaimiento. Ni siquiera los dos monjes que comparten una ermita flotante rodeada de montañas. A la vez que las esta-ciones se suceden, todos y cada uno de los aspectos de su vida son infun-didos y vividos muy intensamente.
Esto les hará experimentar momentos de gran espiritualidad y misticismo y otros más movidos y trágicos. Ellos, al igual que todo ser humano, son incapaces de evitar los avatares de la vi-da, los deseos, el sufri-miento y las pasiones.

Bajo la atenta mirada del monje anciano, uno mucho más joven experimenta la pérdida de la inocen-cia, con la llegada de una mujer a su particular mundo de paz y tranquili-dad.
La mujer despertará en el joven sentimientos hasta ahora totalmente desconocidos como el amor, los celos, la obsesión, el precio de la salva-ción y la sabiduría obtenida a través de la experiencia.

ANÁLISIS DE LA PELÍCULA

LA DILIGENCIA
DIRECCIÓN:                John Ford
GUIÓN:                       Dudley Nichols
AÑO:                           1939
PAÍS:                           Estados Unidos
El filme narra el viaje de una diligencia por el desierto de Arizona, territorio plagado de apaches con el mítico Gerónimo al frente. Nueve personas centran el desarrollo de la acción, los seis pasajeros, el conductor, un escolta y un fugitivo de la justicia, constituyendo una metáfora de la sociedad ya que encontramos a varios de los tipos que la pueblan: El sheriff, el prófugo, el tahúr, el banquero, el médico alcohólico, el viajante, la dama, la chica de mala reputación y el conductor de la diligencia. Dichos personajes constituirán la base de los futuros westerns, puesto que su aparición en los mismos será muy común.

John Ford optó al Oscar a la mejor dirección, galardón que le arrebató en última instancia Victor Fleming. Thomas Mitchell ganó el Oscar al mejor actor secundario, por su modélico papel de médico borrachín. La diligencia fue premiada con un segundo Oscar al acompañamiento musical, melodías extraídas de canciones típicas del folklore americano.



La Diligencia supone además la fulgurante aparición de John Wayne, aunque los títulos de crédito estuviesen coronados por Claire Trevor. Wayne había destacado ya en numerosos títulos de menor renombre y Ford confió en él para el papel de Ringo Kid, el pistolero vengador. Junto al cowboy por excelencia también dio el salto Yakima Canutt, doble de John Wayne en un sinfín de películas. La Diligencia es el génesis de la sociedad Wayne-Ford que tantas obras de calidad reportaría al cine americano.

ANÁLISIS DE LA PELÍCULA

RATAS, RATONES Y RATEROS


DIRIGIDA: Sebastián Cordero
ESCRITA: Sebastián Cordero
PAÍS: Ecuador
AÑO: 1999
Salvador es un adolescente que se ha vuelto experto en hurtos callejeros junto a unos compañeros, pero todo se ve trastocado por la llegada de su primo Ángel, un ex convicto en problemas.

Ratas, ratones, rateros muestra el mundo de los pequeños delincuentes en una ciudad ecuatoriana. Fiel reflejo sobre la pérdida de la inocencia, a través de la historia de un joven que pierde las pocas cosas que tenían sentido en su vida.


“La naturaleza ha hecho al hombre feliz y bueno –nos enseñaba Rousseau-, pero la sociedad lo deprava y lo hace miserable”.

En ese juego de violencia se suman varios personajes, dos primos, uno de la sierra, Salvador, que vive con su padre y abuela inválida en el Sur de Quito; viene a visitarlo su primo de la costa, Ángel, drogadicto y ladrón, que cometió un crimen en Guayaquil y está requerido por la ley.


Ángel pide colaboración a su prima de clase alta, Carolina. Quien a su vez le solicita la droga que le sería comprometido conseguir a ella. Es una historia desenfrenada que emboscará a todos en un espiral de violencia y muerte, donde siempre estará presente Ángel, el detonante de todo.

Es el punto de despegada final de Salvador, un viaje de descubrimiento pero sin retorno. El mundo de la droga hace que el deseo de un momento de placer que lo aleje de la realidad lo valga todo; y una vez que culmina ese placer se necesita más para no hacer tan insoportable la sola existencia de vivir, o sobrevivir.


La esencia de los ratones es esa, cuidarse entre sí y defecar, pero sólo un poco, a los demás. Las ratas amenazan a la ley, pero también saben sus debilidades, sus corrupciones; pero ellos están del lado de las ratas, y lo asumen resignadamente aunque sean capaces de todo, pero se saben ratas.

jueves, 24 de febrero de 2011

ANÁLISIS DE LA PELÍCULA

LOS ABRAZOS ROTOS
DIRECCIÓN:                Pedro Almodóvar


PAÍS:                           España

AÑO:                           2009

En "Los abrazos rotos" se confrontan el Almodóvar un punto frívolo, cómico y desatado de la post Movida infiltrado en la ficción a colación de ese desmadradísimo remake dentro de la película de la legendaria "Mujeres al borde de un ataque de nervios" y éste otro a cuyo alumbramiento asistimos en estos últimos años, entre Oscar e incontables reconocimientos universales. Un cineasta eminente que conquista en la madurez el derecho para brindar cara a cara con los gigantes del séptimo arte.


Por un lado emerge la sombra gigantesca de Rossellini a dos niveles: conscientemente, a través de la intrusión en la trama de las desgarradoras imágenes del abrazo milenario entre los amantes rescatados bajo el muro volcánico que escondía las ruinas de Pompeya, uno de los momentos de mayor intensidad dramática de "Te querré siempre", e inconscientemente en la recreación siquiera anecdótica del paraíso de cráteres y cenizas volcánicas de "Stromboli", que emerge aquí en las dunas lunares de Lanzarote. Pero hay más, Los abrazos rotos escenifica una disociación en la personalidad artística de Almodóvar.



Al fin y al cabo no es sino la historia de un cineasta ciego que quiere seguir haciendo cine desde la oscuridad. Al fin y al cabo es cine que reflexiona sobre la propia naturaleza del cine, cine dentro del cine, un exorcismo de madurez en el que Almodóvar se disecciona a sí mismo en el laberinto de sus propias imágenes, en la encrucijada de sus propios anhelos como escultor de imágenes.


Rossellini sí, pero también brinda el manchego universal con Fellini (el de "8 y 1/2") o, por ejemplo, con Wenders (el de "El estado de las cosas"), entre otros incontables ensayistas lúcidos del cine dentro de sí mismo.

En ese sentido "Los abrazos rotos" es una de las películas más ambiciosas y personales de Almodóvar. Detrás de ese exuberante juego de formas que esconde veneración casi religiosa por el melodrama clásico, por el cine negro sin impurezas, por el gran misterio ético y estético del cine norteamericano, late un apasionante conflicto entre el cineasta del presente y aquel otro del pasado. Y es con la definición visual de ese conflicto que cuaja en el director de "Volver" una madurez orgullosa.


El Almodóvar de entonces no tiene cabida en el hoy. Las canas han pulido la superficie imperfecta y localista de su cine otorgándole una dimensión atemporal, de ahora y siempre. Ya no necesita volver sobre sus propios pasos o parasitar su propio pasado para coleccionar elogios.

ANÁLISIS DE LA PELÍCULA


AMORES PERROS
PRODUCCIÓN:            Alejandro González Iñárritu; productores ejecutivos: Francisco González                                                              Compeán y Martha Sosa Elizondo
DIRECCIÓN:                Alejandro González Iñárritu
GUION:                       Guillermo Arriaga
DURACIÓN:                 147 min.

Amores perros se basa en tres historias anudadas accidentalmente el pulso bestial y fascinante de la Ciudad de México, ese laboratorio millonario en almas del cuarto mundo, esa perrera de hombres de todos los pelajes y las razas a los que no les queda otro remedio que defenderse a mordiscos.
Y lo hace sin censurar dureza y sangre, pero también sin transigir en ningún momento con el espectáculo gratuito del dolor, sin exhibir ni regodearse; con el aliento sobrecogedor del mejor documental poético, pero sin la obscena complacencia del show reality, tan importado y tan de moda en las televisiones latinoamericanas. Y es capaz de apuntar y luego apuntalar en un final memorable un sutil discurso ético que metonímicamente pone al descubierto la frágil razón cobarde de los que están detrás, de los que planifican y ordenan la violencia desde la pulcra impunidad de sus despachos.
Puede resultar tentador trazar ciertos lazos de parentesco formal entre este primer filme de González Iñárritu y la orgiástica revisión del thriller que practica Quentin Tarantino. Algunas escenas de Amores perros apuntan (intencionadamente o no) al brutal universo simbólico de películas como Reservoir Dogs o Pulp Fiction. Pero lo que en Tarantino es aséptica disección de un género y, a fin de cuentas, divertimento, aquí es exploración antropológica, sin miedo a sacar conclusiones y comprometer un juicio.
De los tres excelentes relatos independientes que enlaza la película, el del medio (el que protagoniza la española Goya Toledo) es quizá el que encaja con más dificultad y el que se desarrolla con justificaciones más forzadas en el complejo puzzle que plantea Amores perros, pero por encima de algún equilibrio narrativo el episodio se sostiene y acaba por revelar una aportación imprescindible al mensaje del conjunto: la miseria no es patrimonio de una clase social determinada.